Alza en precios y situación económica marcan compras por el Día de las Madres

El tradicional dinamismo comercial que caracteriza al Día de las Madres en la República Dominicana se ha visto empañado este año por la incertidumbre económica y el aumento en el costo de los productos. En un recorrido realizado por diversos establecimientos comerciales, tanto compradores como vendedores coincidieron en que las ventas avanzan con lentitud, atribuyendo el fenómeno a la presión inflacionaria.

Un comercio que no arranca

Aunque el sector comercial ha lanzado diversas ofertas y promociones, especialmente en el área de electrodomésticos, el ambiente en las tiendas refleja una cautela inusual por parte de los consumidores.

“Está empezando, pero se siente más difícil que en otras ocasiones. Todo está por las nubes”, comentó Geovanny Mesa, uno de los consultados durante el recorrido. Una percepción similar manifestó Yubelkis Florentino, quien señaló que las limitaciones presupuestarias han frenado el ímpetu de compra tradicional de la época: “Está flojo; la cosa está dura”.

Por su parte, el sector de los vendedores informales también siente el impacto. Dionicio, comerciante consultado, fue enfático al señalar que el estancamiento en las ventas no es un fenómeno reciente, sino una tendencia que ha marcado el bolsillo de los ciudadanos en los últimos años.

Lo material, en segundo plano

A pesar de la oferta comercial, muchas madres consultadas restaron importancia a los obsequios materiales. Para un grupo significativo, el valor de la fecha reside en la conexión emocional y no en la utilidad de un electrodoméstico o artículo de consumo.

  • Preferencias prácticas: Algunas, como Altagracia Figuereo, prefieren recibir dinero en efectivo para gestionar sus necesidades de manera independiente.
  • Valor emocional: Para otras, como Wendy Javier, el regalo ideal es inmaterial. “Un amor, un abrazo, un ‘mami te extraño’; esos son regalos. Lo material a mí no me llena”, aseguró.

“Madre es todos los días”

La frase “Madre es todos los días” se convirtió en el eje central de las declaraciones. Muchas madres expresaron una visión crítica sobre la comercialización excesiva de esta festividad, argumentando que el reconocimiento debe ser una constante y no una fecha impuesta por el calendario.

“Honestamente, para mí el Día de las Madres se ha vuelto un negocio, porque una madre da todo por sus hijos todos los días”, reflexionó Javier. Asimismo, otras madres coincidieron en que, más allá de cualquier obsequio, su mayor satisfacción es ver el bienestar y el progreso de sus hijos.

El impacto emocional también estuvo presente en las entrevistas; ciudadanos como Geovanny Mesa aprovecharon para hacer un llamado a la reflexión sobre la importancia de valorar a las progenitoras mientras están presentes. “Lo más que uno le pide a Dios es tener a su madre. Ver a hijos que no valoran a sus padres hace un ruido grandísimo”, puntualizó.

Mientras los comercios mantienen la esperanza de que el flujo de clientes aumente durante el transcurso del fin de semana, el sentir en las calles es claro: este año, el cariño y la presencia han desplazado a los bienes materiales como los protagonistas de la celebración.

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