El director de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, aseguró que el órgano acusador buscará las sanciones más severas contempladas por la legislación dominicana luego de que el juez Raymundo Mejía enviara a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por el colapso de la discoteca Jet Set.
Camacho calificó de «apegada a derecho» la decisión del magistrado del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional y destacó que el tribunal acogió en su totalidad la acusación presentada por el Ministerio Público.
«La decisión del tribunal ha acogido de manera total la acusación del Ministerio Público y también la de 42 de los 54 querellantes que se adhirieron a nuestra acusación», manifestó el procurador adjunto.
Destaca inmovilización de bienes por RD$500 millones
El titular de Persecución valoró además la decisión del tribunal de ordenar la inmovilización de bienes por un monto de RD$500 millones, medida que, según explicó, busca garantizar una eventual reparación económica a favor de las víctimas.
Sostuvo que la disposición ofrece tranquilidad a los familiares afectados y asegura que sus derechos estarán protegidos al momento de emitirse una sentencia definitiva.
Ministerio Público confía en sus pruebas
Al referirse a la admisión del informe pericial presentado por la defensa, Camacho aseguró que el Ministerio Público no ve con preocupación dicho elemento probatorio.
«A nosotros no nos preocupa el nuevo peritaje porque ese peritaje igual dice que hubo negligencia y que hubo imprudencia, y eso es lo que ha imputado el Ministerio Público», expresó.
Indicó que desde el inicio de las investigaciones se realizaron todas las diligencias necesarias para esclarecer las causas del colapso, incluyendo un peritaje con la participación de un experto internacional.
Según explicó, tanto el informe elaborado por la Fiscalía como el presentado por los imputados coinciden en atribuir el colapso estructural a actos de negligencia e imprudencia.
«Un dolor en el alma del pueblo dominicano»
Camacho afirmó que el proceso judicial busca hacer justicia frente a una de las tragedias más dolorosas registradas en el país.
«Hay que recordar que este es un caso sobre el que no existen palabras para describir el dolor que provocó a las víctimas directas y el dolor que provocó en el centro del alma del pueblo dominicano», expresó.
El funcionario sostuvo que, tras la apertura a juicio, el Ministerio Público concentrará sus esfuerzos en obtener las mayores condenas permitidas por la ley.
«Nos ha enviado a juicio y ahora pretendemos ir a juicio de fondo a buscar el máximo que permite la ley de penas en este tipo de casos. Vamos al juicio a procurar que paguen por los hechos que cometieron», concluyó.
