
MIAMI – La maquinaria de la República Dominicana no tiene frenos. En una exhibición de poder puro, el conjunto quisqueyano aplastó este domingo a Países Bajos con pizarra de 12-1, sellando la victoria por la vía del nocaut en apenas siete entradas durante la fase de grupos del Clásico Mundial de Béisbol 2026.
El protagonista de la jornada fue Juan Soto, quien con un solo swing puso fin al encuentro y desató la euforia en las tribunas.
El maderazo de la sentencia
El partido llegó a la parte baja del séptimo episodio con una ventaja cómoda para los dominicanos. Sin embargo, la regla del nocaut (diferencia de 10 carreras o más después de la séptima entrada) estaba a solo un batazo de distancia. Con un corredor en base, Soto descifró un envío hacia la banda contraria, conectando un cuadrangular de dos carreras que detuvo el cronómetro y dejó tendidos en el terreno a los europeos.
«Salí a buscar un buen pitcheo para terminar el trabajo. El equipo está en una sintonía increíble y la meta es una sola: el campeonato», declaró Soto tras el festejo en el plato.
Dominio absoluto en el Grupo D
Con este triunfo, República Dominicana mejora su récord a 2-0, consolidándose en la cima del llamado «Grupo de la Muerte». El equipo caribeño ha mostrado un equilibrio perfecto entre un pitcheo hermético y una alineación que no ofrece respiro a los lanzadores contrarios.
Resumen del arranque dominicano:
- Juego 1: Victoria 12-3 sobre Nicaragua.
- Juego 2: Victoria 12-1 sobre Países Bajos (Nocaut).
Un «Dream Team» en estado de gracia
La ofensiva dominicana ha anotado 24 carreras en apenas dos partidos, reafirmando su estatus como el principal candidato al título. La combinación de veteranía y juventud, liderada por figuras como Soto, está cumpliendo con las altas expectativas de la fanaticada.
El próximo reto para la escuadra criolla será mantener este ritmo arrollador para asegurar su pase a los cuartos de final como líderes invictos de su grupo.
